Adiós a las armas

La escandalera mediática sobre las negociaciones del Gobierno con ETA cae en el vacío. El terrorismo no es hoy un motivo real de preocupación en la sociedad española. Y eso no sólo se debe a las urgencias de la economía, sino también a algo que no quiere asumir la rutina política: se trata de un problema solucionado. No exagero al afirmar que muchos hubiésemos aplaudido si hace unos años nos llegan a profetizar que, durante el Gobierno de un lehendakari no nacionalista, el mundo abertzale decidiría al fin crear una formación política que renunciase a la violencia y declarase su separación de ETA. Pues así es ahora, y en vez de celebrarlo nos enredamos una vez más en acusaciones tremendas.

Seguir leyendo en Publico.es – 3 abril 2011