Cuando se establecen malentendidos con peor o mejor intención, cuando se confunden las cosas con buena o mala voluntad, por imprudencia o por convicción, por torpeza o por compromiso, es muy recomendable intentar situarnos en la raíz más clara de las cosas. A veces surgen dificultades a la hora de llevar las teorías a la realidad. A la hora de encarnarse en los hechos, los programas políticos suelen padecer no sólo limitaciones, sino trampas o dinámicas turbias. El feminismo es ahora una buena brújula. Como sus reivindicaciones tienen que ver de forma clara con la vida cotidiana tanto en la alcoba como en el cuarto de estar o en la plaza, el pensamiento feminista ayuda con frecuencia a entender lo que de verdad está en discusión.

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