Leo la frase que titula este artículo en una carta de María Zambrano sobre la experiencia del exilio español. Como la lectura y las palabras son rabos de lagartija que no pueden quedarse quietos, la frase tira de mí hacia el presente y me pone a pensar en el hoy de la realidad política española. Con ánimo de imparcialidad, decimos que la política está crispada. Pero a veces la apariencia de imparcialidad es una máscara, una mentira suave, porque lo sucedido en nuestra realidad es algo más preciso: la derecha española está crispada, vive en el delirio de la ofensa y se define en la pérdida del sentido de Estado y del pudor político. Sus adversarios han pasado a ser enemigos, delincuentes que merecen la acusación de terroristas, falsificadores y culpables de la epidemia.

Seguir leyendo en infoLibre:

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2020/06/07/

mas_que_cargarnos_razon_debemos_descargarnos_sinrazones_107506_1023.html