Theodor Adorno, herido por el curso de la modernidad y por los pasos descarnados de sus sociedades, nos lanzó una famosa afirmación: escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie. Los campos de concentración y los bombardeos crueles de la Segunda Guerra Mundial, con el final aterrador de la violencia atómica, obligaban a sentir vergüenza humana de palabras como ciencia, tecnología, cultura y progreso. Detrás de la ciencia y la tecnología está el ser humano, es decir, los sentimientos y los intereses que legitiman sus razones. Fue todo un espectáculo ver a oficiales nazis conmovidos en un concierto de música clásica antes de apretar el botón de la cámara de gas. ¿Podía respetarse la cultura de una sociedad que desembocó en la matanza científicamente organizada?

seguir leyendo en infoLibre:

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2020/06/28/

pero_verdad_vas_ponerte_escribir_poema_108232_1023.html