Soledades

Hay días buenos, malos o derrotados. Son muy difíciles los días derrotados, porque la falta de esperanza empuja hacia el escepticismo o hacia la sonrisa cínica. Suena el despertador, las noticias empiezan a insistir en la radio, en los periódicos, el mundo continúa con su rutina del mal, y todo supone una repetición. ¿Sobre qué escribo hoy? Da lo mismo, sobre cualquier cosa. Lo que parece un recurso fácil es un riesgo, porque los sentimientos desganados navegan con facilidad entre la falta de compromiso y las obsesiones. La otra cara del chiste fácil es…

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