Con los libros
En los vientos de la crispación, los gritos y las descalificaciones políticas, me gusta celebrar los libros como una forma de rebeldía. Uno va cumpliendo años, piensa en su vida, mueve sus recuerdos y comprende que las agitaciones espectaculares han sido menos decisivas en mi historia personal que el hecho discreto de sentarme en una butaca junto a una ventana o de encender la luz en una mesita de noche para leer un libro…
Seguir leyendo en infoLibre:
