Fascismos
Un maestro de la poesía vivió en un piso muy alto de una Torre en la calle Princesa. A veces necesitaba negociar con las demandas de la vida en el ascensor. Me contó el secreto de que había aprendido a orinar en una esquina del artilugio vecinal para evitar que la lluvia amarilla de su otoño le cayese en los pantalones…
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