Esas manos
Me siento a escribir y esta columna se me va de las manos o se me va hasta las manos. Tenía pensado hablar de Maite (Tusquets, 2026), la última novela de Fernando Aramburu, pero veo mis manos sobre el ordenador y me pongo a pensar en la vejez de sus dedos, en todo lo que han tocado y en la memoria que se confunde con el sentido del tacto como los años se confunden con las venas y las marcas de la piel…
Seguir leyendo en El País:
