dudosa geografía urbana

Archivo para agosto 2011

34. La libertad guiando al pueblo

No te confundas, Toñi, el éxito de mi investigación es testimonio de mi insignificancia”, asumió el detective. “Fue mi fama de inutilidad, más que mi inteligencia, la que se convirtió en una trampa para el anticuario. Me llamó porque no me consideraba un peligro y ha confesado algunos secretos porque piensa que no represento una…

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33. Un pacto entre caballeros

Usted y yo vamos a hacer un pacto entre caballeros”, dijo el anticuario cuando recuperó el control de su ira. Al ver que Azaña abría la puerta del despacho sin aceptar las excusas de su secretaria, la cara de Salgado reaccionó con sorpresa, convertida en odio por los gestos de Sandoval cuando los cuatro rostros…

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32. Un nuevo contrato social

Allí seguía el precioso bodegón de Chardin. Otorgaba al despacho del anticuario un aire tranquilo, más pacífico. En los pensamientos que salieran de aquel lugar podría oírse el vuelo de una mosca o el rumor de una familia. Delacroix era una compañía mas agitada. Felipe Salgado Sandoval y Vasconcelos de la Bellacasa estaba de buen…

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La cuenta de don Ramón

El cielo de agosto empezaba a partirse en dos. Las ramas de los árboles y de los grandes proyectos miraban ya con un brillo fatigado de final de fiesta. Los periódicos, que apenas habían disfrutado de las vacaciones veraniegas, seguían echando humo. A cada hora se firmaba un acuerdo económico, se pactaba una medida financiera,…

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Vendrán a por todos

A Azaña le sentó bien dormir en compañía. Ningún paisaje es más bello que el cuerpo desnudo de los enamorados. Toñi estaba enamorada, dormía y respiraba a su lado con una confianza más bella que las dunas de Cádiz y las sirenas sorprendidas desde la lejanía por cualquier catalejo. El detective, después de vagar durante…

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29. Una razón sin luces

Cuando llegó Azaña al bar de Toñi, quedaban todavía muchos clientes para presenciar la escena. Pero nunca se había visto tanta intimidad en un lugar tomado por la gente. El beso detuvo el tiempo, sosegó a las fieras, paralizó los circuitos de la máquina de café, levantó la espuma de las cañas y consiguió que…

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27. Una cuestión de percepciones

Por fin la suerte empezaba a cambiar después de la mala racha. El viento de poniente parecía dispuesto a refrescar la vida azotada por el calor del levante. Al despertarse, Azaña le había preguntado al espejo del hotel y las respuestas fueron amables. La hinchazón del ojo casi desaparecida, las heridas de la frente a…

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26. Confesiones de un payaso

La estación de Atocha estaba tomada por la Policía. Cuando Azaña se acercó, un agente de la autoridad vestido de gladiador le pidió la documentación. No, ya no vale el carnet de identidad, avisó enfadado al ver que el detective quería violar las nuevas leyes. Si pretende viajar, necesita partida de bautismo y un certificado…

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25. Una sospecha personal

El detective notó que el cuadro de Delacroix había desaparecido del despacho de Felipe Salgado. El anticuario observaba con atención su rostro, la herida en los labios, las tiritas en la frente, el ojo tumefacto. Azaña miraba afligido hacia el vacío de la pared. El bodegón de Chardin, aunque fuese auténtico, no podía compararse con…

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